viernes 22 de enero de 2010

Negociación

Nunca estaremos de acuerdo, siempre hay alguna singularidad. Eres una singularidad, y definiendo tus diferencias resultarás tu personalidad.

martes 24 de noviembre de 2009

Tiempo y percepción

Si mi vida es el romper de una ola, me gustaría que dentro de muchas olas, las vidas rompan en una playa.

domingo 1 de noviembre de 2009

Moralejas

Miras en las noticias o en los libros de historia que por dios se han asesinado a millones de personas, pero no he visto ni una sola muerte en nombre del diablo. Por lo tanto...

martes 1 de septiembre de 2009

Monstruos del conocimiento

Una vez un pueblo logró un poder inimaginable luego de cientos de años de sacrificios y esfuerzo.

Tan grande era este poder que nadie pensaba que se pudiera contener en un solo punto, a fin de ser más fácil acceder a él y librar a todas las personas que lo contenían la dura batalla de recordarlo.

Un día apareció un peregrino por el pueblo. Con aspecto de sabio, noble y desenfadado. Pronto se hizo uno más en la aldea y logró confianza entre los aldeanos.

El gran poder de este pueblo sorprendió al peregrino, que no dudó en ofrecer su ayuda para solventar el problema que acarreaba tener que recordarlo.

Un consejo se reunió entonces para decidir que hacer, si confiar en el peregrino, o dejar las cosas como estaban. Horas y mas horas discutió el consejo hasta que finalmente, hicieron pasar a la corte al peregrino.

Este les explicó que existe un cofre mágico donde pueden depositar el gran poder y guardarlo. Una llave protegía contra extraños el posible robo del gran poder, que además, ofreció el peregrino, podía ser depositado en el mismo centro de la plaza pués el cofre mágico tenia la cualidad de no moverse de donde estaba una vez fuese llenado.

El consejo no dudó del cofre, y el poder fué parcialmente depositado. Con el tiempo los aldeanos confiaron más y más en el peregrino y mas poder iban almacenando. Les fascinaba poder liberarse de la pesada carga que el poder les obligaba.

Cuando ya todo el poder fue confiado al cofre, este apareció cerrado. Desesperados los aldeanos, que hasta sus nombres habían guardado hicieron un consejo de urgencia que, lógicamente, resolvió consultar al peregrino para saber que había pasado.

Los pobres y temerosos de no tener poder alguno vieron aparecer a su viejo amigo, que con rostro de satisfacción se les presentó frotando una llave que colgaba de su cuello, una llave que abría un cofre mágico, una llave maldita para los aldeanos.

domingo 26 de julio de 2009

El espejo de Filo.

La mar se mostraba calma. Un sol se apagaba lentamente en un ocaso anaranjado y despejado de nubes. El joven Filo parecía dilucidar en el horizonte una propuesta sincera de abandonar la vida que para él fue escrita. Apareció el poeta y le preguntó

- Filo, ¿que te ocurre? - Filo no le contestó. Sin embargo el poeta continuó.
- Te veo triste, mirando al horizonte, el fin de un nuevo sol. No se mucho de ti, pero como poeta, adivino que una tragedia te ha ocurrido y aventuro que es por amor. ¿Buscas una venganza? ¿Quizás una explicación? Filo... debes comprender que las cosas etéreas no tienen explicación. Deja que las dudas te traspasen, no estés triste por menesteres del amor. Te recomiendo que leas prosas alegres, y te inundes de pensamientos buenos. Hasta la vista!

A todo esto Filo no contestó, el poeta esbozó un suspiro y abatido, se marchó.

Justo yéndose el poeta apareció el sabio, que con una barba blanca y ojos cansados saludo a Filo.

- Hola muchacho, ¿Como estas? Te veo confuso mirando al horizonte... - Filo no se inmutó, permaneció con la mirada abstraída de la realidad.
- Ni los mas sabios conocemos el funcionamiento del amor, Filo. Sé que ni tu mismo comprendes lo que esta ocurriendo. Estas confuso, enfadado, hundido. Pero no te preocupes, esos síntoma se pasan, estate tranquilo. Como sabio que soy, te recomiendo la terapia del tiempo, verás como pronto todo cambia de color.

Contento por creer haber ayudado a alguien se marchó el sabio. Este, preocupado por Filo habló con el creyente y le convenció para que le dijera una palabras amables y reconfortantes.

Filo permanecía esculturalmente quieto, con la vista clavada en el anaranjado sol.

El creyente se sentó a su lado y sin preguntarle le empezó ha hablar.

- Filo, hijo mió. Todos somos bendecidos por dios. Eres un buen chico, y eso él lo tiene en cuenta. Te recompensará y ayudará ahora que lo necesitas, solo debes creer en él, dale tu fe y tus convicciones, y verás como te apoya y arranca ese dolor. Es tarde, me marcho a mi casa, y espero que esta noche le reses a nuestro dios.

Filo se quedó solo, mirando como las últimas gotas de luz eran apagadas por la oscuridad.

Se levanto lentamente, dispuesto a caer en un abismo de sombras, cuando se percató que tras de sí estaba el mismo, aún sentado. Filo enmudeció, sorprendido. Si mismo le preguntó:

- ¿Ha sido un bonito atardecer, verdad Filo?
- Lo ha sido. - Contesto, extrañado.
- ¿Como lo sabes? – Preguntó si mismo.
- Porque lo he visto, lo he vivido, como tú.
- ¿Como sería un mal atardecer?
- Sería diferente, supongo. Viento, lluvia, nublado. - Contestó Filo.
- ¿Crees que el atardecer sabría si es bueno, o malo? ¿Sabría si es diferente?
- No, no lo sabría.
- Y si él no lo sabe... ¿Es posible que esa diferencia no exista?
Filo representó con su rostro la definición de estar confundido. Y si mismo concluyó:

- Es posible que esa diferencia, solo la veamos yo.

jueves 2 de julio de 2009

El sentido de la vida

Dicen que los dioses nos envidian porque en nuestras vidas mortales una decisión marca tu existencia por su concecuencia, convierte nuestras vidas en intensas.


Dicen los dioses....

miércoles 10 de junio de 2009

Pensar al revés

Una vez un buen hombre le dijo a toda la gente que el mundo era de él, pero que no le importaba compartirlo con los demás.

Un dia normal decidió que ya no quería compartirlo y así el buén hombre se murió.



iDea surgida gracias a mi amigo lacorn