domingo 1 de noviembre de 2009
Moralejas
Miras en las noticias o en los libros de historia que por dios se han asesinado a millones de personas, pero no he visto ni una sola muerte en nombre del diablo. Por lo tanto...
martes 1 de septiembre de 2009
Monstruos del conocimiento
Una vez un pueblo logró un poder inimaginable luego de cientos de años de sacrificios y esfuerzo.
Tan grande era este poder que nadie pensaba que se pudiera contener en un solo punto, a fin de ser más fácil acceder a él y librar a todas las personas que lo contenían la dura batalla de recordarlo.
Un día apareció un peregrino por el pueblo. Con aspecto de sabio, noble y desenfadado. Pronto se hizo uno más en la aldea y logró confianza entre los aldeanos.
El gran poder de este pueblo sorprendió al peregrino, que no dudó en ofrecer su ayuda para solventar el problema que acarreaba tener que recordarlo.
Un consejo se reunió entonces para decidir que hacer, si confiar en el peregrino, o dejar las cosas como estaban. Horas y mas horas discutió el consejo hasta que finalmente, hicieron pasar a la corte al peregrino.
Este les explicó que existe un cofre mágico donde pueden depositar el gran poder y guardarlo. Una llave protegía contra extraños el posible robo del gran poder, que además, ofreció el peregrino, podía ser depositado en el mismo centro de la plaza pués el cofre mágico tenia la cualidad de no moverse de donde estaba una vez fuese llenado.
El consejo no dudó del cofre, y el poder fué parcialmente depositado. Con el tiempo los aldeanos confiaron más y más en el peregrino y mas poder iban almacenando. Les fascinaba poder liberarse de la pesada carga que el poder les obligaba.
Cuando ya todo el poder fue confiado al cofre, este apareció cerrado. Desesperados los aldeanos, que hasta sus nombres habían guardado hicieron un consejo de urgencia que, lógicamente, resolvió consultar al peregrino para saber que había pasado.
Los pobres y temerosos de no tener poder alguno vieron aparecer a su viejo amigo, que con rostro de satisfacción se les presentó frotando una llave que colgaba de su cuello, una llave que abría un cofre mágico, una llave maldita para los aldeanos.
Tan grande era este poder que nadie pensaba que se pudiera contener en un solo punto, a fin de ser más fácil acceder a él y librar a todas las personas que lo contenían la dura batalla de recordarlo.
Un día apareció un peregrino por el pueblo. Con aspecto de sabio, noble y desenfadado. Pronto se hizo uno más en la aldea y logró confianza entre los aldeanos.
El gran poder de este pueblo sorprendió al peregrino, que no dudó en ofrecer su ayuda para solventar el problema que acarreaba tener que recordarlo.
Un consejo se reunió entonces para decidir que hacer, si confiar en el peregrino, o dejar las cosas como estaban. Horas y mas horas discutió el consejo hasta que finalmente, hicieron pasar a la corte al peregrino.
Este les explicó que existe un cofre mágico donde pueden depositar el gran poder y guardarlo. Una llave protegía contra extraños el posible robo del gran poder, que además, ofreció el peregrino, podía ser depositado en el mismo centro de la plaza pués el cofre mágico tenia la cualidad de no moverse de donde estaba una vez fuese llenado.
El consejo no dudó del cofre, y el poder fué parcialmente depositado. Con el tiempo los aldeanos confiaron más y más en el peregrino y mas poder iban almacenando. Les fascinaba poder liberarse de la pesada carga que el poder les obligaba.
Cuando ya todo el poder fue confiado al cofre, este apareció cerrado. Desesperados los aldeanos, que hasta sus nombres habían guardado hicieron un consejo de urgencia que, lógicamente, resolvió consultar al peregrino para saber que había pasado.
Los pobres y temerosos de no tener poder alguno vieron aparecer a su viejo amigo, que con rostro de satisfacción se les presentó frotando una llave que colgaba de su cuello, una llave que abría un cofre mágico, una llave maldita para los aldeanos.
domingo 26 de julio de 2009
El espejo de Filo.
La mar se mostraba calma. Un sol se apagaba lentamente en un ocaso anaranjado y despejado de nubes. El joven Filo parecía dilucidar en el horizonte una propuesta sincera de abandonar la vida que para él fue escrita. Apareció el poeta y le preguntó
- Filo, ¿que te ocurre? - Filo no le contestó. Sin embargo el poeta continuó.
- Te veo triste, mirando al horizonte, el fin de un nuevo sol. No se mucho de ti, pero como poeta, adivino que una tragedia te ha ocurrido y aventuro que es por amor. ¿Buscas una venganza? ¿Quizás una explicación? Filo... debes comprender que las cosas etéreas no tienen explicación. Deja que las dudas te traspasen, no estés triste por menesteres del amor. Te recomiendo que leas prosas alegres, y te inundes de pensamientos buenos. Hasta la vista!
A todo esto Filo no contestó, el poeta esbozó un suspiro y abatido, se marchó.
Justo yéndose el poeta apareció el sabio, que con una barba blanca y ojos cansados saludo a Filo.
- Hola muchacho, ¿Como estas? Te veo confuso mirando al horizonte... - Filo no se inmutó, permaneció con la mirada abstraída de la realidad.
- Ni los mas sabios conocemos el funcionamiento del amor, Filo. Sé que ni tu mismo comprendes lo que esta ocurriendo. Estas confuso, enfadado, hundido. Pero no te preocupes, esos síntoma se pasan, estate tranquilo. Como sabio que soy, te recomiendo la terapia del tiempo, verás como pronto todo cambia de color.
Contento por creer haber ayudado a alguien se marchó el sabio. Este, preocupado por Filo habló con el creyente y le convenció para que le dijera una palabras amables y reconfortantes.
Filo permanecía esculturalmente quieto, con la vista clavada en el anaranjado sol.
El creyente se sentó a su lado y sin preguntarle le empezó ha hablar.
- Filo, hijo mió. Todos somos bendecidos por dios. Eres un buen chico, y eso él lo tiene en cuenta. Te recompensará y ayudará ahora que lo necesitas, solo debes creer en él, dale tu fe y tus convicciones, y verás como te apoya y arranca ese dolor. Es tarde, me marcho a mi casa, y espero que esta noche le reses a nuestro dios.
Filo se quedó solo, mirando como las últimas gotas de luz eran apagadas por la oscuridad.
Se levanto lentamente, dispuesto a caer en un abismo de sombras, cuando se percató que tras de sí estaba el mismo, aún sentado. Filo enmudeció, sorprendido. Si mismo le preguntó:
- ¿Ha sido un bonito atardecer, verdad Filo?
- Lo ha sido. - Contesto, extrañado.
- ¿Como lo sabes? – Preguntó si mismo.
- Porque lo he visto, lo he vivido, como tú.
- ¿Como sería un mal atardecer?
- Sería diferente, supongo. Viento, lluvia, nublado. - Contestó Filo.
- ¿Crees que el atardecer sabría si es bueno, o malo? ¿Sabría si es diferente?
- No, no lo sabría.
- Y si él no lo sabe... ¿Es posible que esa diferencia no exista?
Filo representó con su rostro la definición de estar confundido. Y si mismo concluyó:
- Es posible que esa diferencia, solo la veamos yo.
- Filo, ¿que te ocurre? - Filo no le contestó. Sin embargo el poeta continuó.
- Te veo triste, mirando al horizonte, el fin de un nuevo sol. No se mucho de ti, pero como poeta, adivino que una tragedia te ha ocurrido y aventuro que es por amor. ¿Buscas una venganza? ¿Quizás una explicación? Filo... debes comprender que las cosas etéreas no tienen explicación. Deja que las dudas te traspasen, no estés triste por menesteres del amor. Te recomiendo que leas prosas alegres, y te inundes de pensamientos buenos. Hasta la vista!
A todo esto Filo no contestó, el poeta esbozó un suspiro y abatido, se marchó.
Justo yéndose el poeta apareció el sabio, que con una barba blanca y ojos cansados saludo a Filo.
- Hola muchacho, ¿Como estas? Te veo confuso mirando al horizonte... - Filo no se inmutó, permaneció con la mirada abstraída de la realidad.
- Ni los mas sabios conocemos el funcionamiento del amor, Filo. Sé que ni tu mismo comprendes lo que esta ocurriendo. Estas confuso, enfadado, hundido. Pero no te preocupes, esos síntoma se pasan, estate tranquilo. Como sabio que soy, te recomiendo la terapia del tiempo, verás como pronto todo cambia de color.
Contento por creer haber ayudado a alguien se marchó el sabio. Este, preocupado por Filo habló con el creyente y le convenció para que le dijera una palabras amables y reconfortantes.
Filo permanecía esculturalmente quieto, con la vista clavada en el anaranjado sol.
El creyente se sentó a su lado y sin preguntarle le empezó ha hablar.
- Filo, hijo mió. Todos somos bendecidos por dios. Eres un buen chico, y eso él lo tiene en cuenta. Te recompensará y ayudará ahora que lo necesitas, solo debes creer en él, dale tu fe y tus convicciones, y verás como te apoya y arranca ese dolor. Es tarde, me marcho a mi casa, y espero que esta noche le reses a nuestro dios.
Filo se quedó solo, mirando como las últimas gotas de luz eran apagadas por la oscuridad.
Se levanto lentamente, dispuesto a caer en un abismo de sombras, cuando se percató que tras de sí estaba el mismo, aún sentado. Filo enmudeció, sorprendido. Si mismo le preguntó:
- ¿Ha sido un bonito atardecer, verdad Filo?
- Lo ha sido. - Contesto, extrañado.
- ¿Como lo sabes? – Preguntó si mismo.
- Porque lo he visto, lo he vivido, como tú.
- ¿Como sería un mal atardecer?
- Sería diferente, supongo. Viento, lluvia, nublado. - Contestó Filo.
- ¿Crees que el atardecer sabría si es bueno, o malo? ¿Sabría si es diferente?
- No, no lo sabría.
- Y si él no lo sabe... ¿Es posible que esa diferencia no exista?
Filo representó con su rostro la definición de estar confundido. Y si mismo concluyó:
- Es posible que esa diferencia, solo la veamos yo.
jueves 2 de julio de 2009
El sentido de la vida
Dicen que los dioses nos envidian porque en nuestras vidas mortales una decisión marca tu existencia por su concecuencia, convierte nuestras vidas en intensas.
Dicen los dioses....
Dicen los dioses....
miércoles 10 de junio de 2009
Pensar al revés
Una vez un buen hombre le dijo a toda la gente que el mundo era de él, pero que no le importaba compartirlo con los demás.
Un dia normal decidió que ya no quería compartirlo y así el buén hombre se murió.
iDea surgida gracias a mi amigo lacorn
Un dia normal decidió que ya no quería compartirlo y así el buén hombre se murió.
iDea surgida gracias a mi amigo lacorn
domingo 26 de abril de 2009
Génesis 1,2
--En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.
Dijo Dios: "Haya luz", y hubo luz.
Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;
y llamó Dios a la luz "día", y a la oscuridad la llamó "noche". Y atardeció y amaneció: día primero.
Dijo Dios: "Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras."
E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue.
Y llamó Dios al firmamento "cielos". Y atardeció y amaneció: día segundo.
Dijo Dios: "Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco"; y así fue.
Y llamó Dios a lo seco "tierra", y al conjunto de las aguas lo llamó "mares"; y vio Dios que estaba bien.
Dijo Dios: "Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra." Y así fue.
La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien.
Y atardeció y amaneció: día tercero.
Dijo Dios: "Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años;
y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra." Y así fue.
Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas;
y los puso Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra,
y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien.
Y atardeció y amaneció: día cuarto.
Dijo Dios: "Bullan las aguas de animales vivientes, y aves revoloteen sobre la tierra contra el firmamento celeste."
Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo animal viviente, los que serpean, de los que bullen las aguas por sus especies, y todas las aves aladas por sus especies; y vio Dios que estaba bien;
y los bendijo Dios diciendo: "sean fecundos y multiplíquense, y llenen las aguas en los mares, y las aves crezcan en la tierra."
Y atardeció y amaneció: día quinto.
Dijo Dios: "Produzca la tierra animales vivientes de cada especie: bestias, sierpes y alimañas terrestres de cada especie." Y así fue.
Hizo Dios las alimañas terrestres de cada especie, y las bestias de cada especie, y toda sierpe del suelo de cada especie: y vio Dios que estaba bien.
Y dijo Dios: "Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.
Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y mujer los creó.
Y los bendijo Dios, y les dijo Dios: "Sean fecundos y multiplíquense y llenen la tierra y sométanla; manden en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra".
Dijo Dios: "Vean que les he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para ustedes será de alimento.
Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento." Y así fue.
Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardecío y amaneció: día sexto.
Se concluyeron, pues, los cielos y la tierra y todo su aparato,
y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho.--
Es un rélato muy épico, simple, que en una realidad indemostrable representa un susurro de paz a una conciencia envuelta en un silecio oscuro y lleno de temores que suena demasiado a confusión.
Me gusta este pasaje, aunque no estoy de acuerdo con él muchisima gente si, y es algo a repetar y tener en cuenta. Vale la pena leerlo y meditarlo un poco.
Te lleva dos mil años atrás.
La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.
Dijo Dios: "Haya luz", y hubo luz.
Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;
y llamó Dios a la luz "día", y a la oscuridad la llamó "noche". Y atardeció y amaneció: día primero.
Dijo Dios: "Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras."
E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue.
Y llamó Dios al firmamento "cielos". Y atardeció y amaneció: día segundo.
Dijo Dios: "Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco"; y así fue.
Y llamó Dios a lo seco "tierra", y al conjunto de las aguas lo llamó "mares"; y vio Dios que estaba bien.
Dijo Dios: "Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra." Y así fue.
La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien.
Y atardeció y amaneció: día tercero.
Dijo Dios: "Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años;
y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra." Y así fue.
Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas;
y los puso Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra,
y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien.
Y atardeció y amaneció: día cuarto.
Dijo Dios: "Bullan las aguas de animales vivientes, y aves revoloteen sobre la tierra contra el firmamento celeste."
Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo animal viviente, los que serpean, de los que bullen las aguas por sus especies, y todas las aves aladas por sus especies; y vio Dios que estaba bien;
y los bendijo Dios diciendo: "sean fecundos y multiplíquense, y llenen las aguas en los mares, y las aves crezcan en la tierra."
Y atardeció y amaneció: día quinto.
Dijo Dios: "Produzca la tierra animales vivientes de cada especie: bestias, sierpes y alimañas terrestres de cada especie." Y así fue.
Hizo Dios las alimañas terrestres de cada especie, y las bestias de cada especie, y toda sierpe del suelo de cada especie: y vio Dios que estaba bien.
Y dijo Dios: "Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.
Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y mujer los creó.
Y los bendijo Dios, y les dijo Dios: "Sean fecundos y multiplíquense y llenen la tierra y sométanla; manden en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra".
Dijo Dios: "Vean que les he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para ustedes será de alimento.
Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento." Y así fue.
Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardecío y amaneció: día sexto.
Se concluyeron, pues, los cielos y la tierra y todo su aparato,
y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho.--
Es un rélato muy épico, simple, que en una realidad indemostrable representa un susurro de paz a una conciencia envuelta en un silecio oscuro y lleno de temores que suena demasiado a confusión.
Me gusta este pasaje, aunque no estoy de acuerdo con él muchisima gente si, y es algo a repetar y tener en cuenta. Vale la pena leerlo y meditarlo un poco.
Te lleva dos mil años atrás.
viernes 27 de febrero de 2009
Quién heredará la tierra.
Si dios tuvo el poder de crear la tierra, dios tiene el poder de acabar con ella. Algún día se acabará todo esto, y no será por causas naturales. El mismo que la creó, la destruirá, y los que no crean en nada la heredarán.
Atisbo un final lleno de miedo y frustración. Veo a la humanidad arrepentida de haber llegado a un punto tan radical, sabiendo que no hay vuelta atrás, mirando de reojo sobre su hombro el punto sin retorno que acaba de cruzar.
Es posible que ya se halla pasado ese punto, es posible que este por llegar. Pero solo unos pocos apartados la heredarán.
Si la tierra es un ser vivo, y piensa, quizás ella misma elija a las personas destinadas a continuar y arrase con todos los demás. Somos tan torpes y orgullosos que no reconocemos que quizás el camino que se ha tomado no sea el correcto, será nuestro ego quien nos delate y nos lleve. Un ego heredado de la ambición. Lleno de obsesiones y arrogancia.
Es complicado dominarnos porque si quiera apenas tenemos un control sobre nosotros mismo, mucho menos sobre todos nosotros. Es como un animal irracional sendiento de recursos que no es capaz de dominarse, con ojos rasgados de sangre y respiración obsesiva.
La tierra la heredaran los que ignoren a todos los demás. Pocos que sean capaces de dejar atrás todo lo que no importa, es decir, TODO menos uno mismo. Solo los que nacen agoistas viviran, todos los que nacen solidarios, no lo conseguirán.
La humanidad esta estructurada en un modelo social que a nivel global no funciona, tiende a autodestruirse. Desaparecerá, y el ser humano solitario y olvidado, volverá a ser humano, y en su individualismo recobrará la humanidad.
Atisbo un final lleno de miedo y frustración. Veo a la humanidad arrepentida de haber llegado a un punto tan radical, sabiendo que no hay vuelta atrás, mirando de reojo sobre su hombro el punto sin retorno que acaba de cruzar.
Es posible que ya se halla pasado ese punto, es posible que este por llegar. Pero solo unos pocos apartados la heredarán.
Si la tierra es un ser vivo, y piensa, quizás ella misma elija a las personas destinadas a continuar y arrase con todos los demás. Somos tan torpes y orgullosos que no reconocemos que quizás el camino que se ha tomado no sea el correcto, será nuestro ego quien nos delate y nos lleve. Un ego heredado de la ambición. Lleno de obsesiones y arrogancia.
Es complicado dominarnos porque si quiera apenas tenemos un control sobre nosotros mismo, mucho menos sobre todos nosotros. Es como un animal irracional sendiento de recursos que no es capaz de dominarse, con ojos rasgados de sangre y respiración obsesiva.
La tierra la heredaran los que ignoren a todos los demás. Pocos que sean capaces de dejar atrás todo lo que no importa, es decir, TODO menos uno mismo. Solo los que nacen agoistas viviran, todos los que nacen solidarios, no lo conseguirán.
La humanidad esta estructurada en un modelo social que a nivel global no funciona, tiende a autodestruirse. Desaparecerá, y el ser humano solitario y olvidado, volverá a ser humano, y en su individualismo recobrará la humanidad.
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